Revista Arsenio Erico

Politica Local

El obispo, la izquierda y las mafias impunes

En una pésima elección para la supuesta izquierda, que sólo logrará con mucha suerte dos o tres de los 44 escaños en el Senado, finalmente se impuso el Obispo Fernando Lugo en las elecciones paraguayas de este 20 de abril. Lo hizo con el respaldo de dos de los principales referentes del neoliberalismo en Paraguay, el colorado disidente Luís Alberto Castiglioni y Federico Franco (Federico Fraude según sus correligionarios), con la notoria asistencia del embajador norteamericano James Cason, la prensa paraguaya subsidiada por la National Endowment for Democracy y la complacencia del líder católico Joseph Ratzinger. La filiación de todos estos puntales del candidato ganador, que curiosamente aparece en la prensa internacional como de izquierdas, auguran tan pocos cambios en Paraguay como el Senado donde 41 o 42 de los integrantes serán de la derecha, y donde los tres senadores restantes, presentados como izquierdistas, son personajes vinculados a USAID, a la IAF y a la embajada norteamericana de Asunción. Se trata un candidato por el Pmas, grupo financiado por donaciones de embajada norteamericana a la ONG Casa de la Juventud, un candidato de Tekojoja, agrupación que recibe fondos de USAID, y un candidato del Partido País Solidario, con una larga historia de colaboración con los intereses del imperio en Paraguay. La casi docena de partidos de izquierda restantes que apoyaron al candidato ganador, hicieron de convidados de piedra en esta elección logrando ínfima cantidad de votos. El parlamento se dividirán entre colorados, entre ellos un nieto del dictador Stroessner, los políticos de tendencia neoliberal que predominan en el Partido Liberal, los neo fascistas aglutinados por el ex general Lino Oviedo y la derecha católica y plutocrática del Partido Patria Querida. Gran parte de los votos que dieron la victoria a Lugo fueron aportados por los colorados de la región de la Triple Frontera, enfrentados con el oficialismo de su partido, en su mayoría facinerosos dedicados al contrabando, el tráfico de armas y de estupefacientes. Muchos conocidos referentes de la dictadura del general Stroessner, seguidores de Castiglioni, dieron un importante volumen de votos para el triunfo del religioso jubilado, lo que hace presumir compromisos para mantener impunes un enorme listado de abusos contra los derechos humanos. Los notorios ganadores en esta elección son los referentes de las mafias que predominan en la prensa del país, la mayoría de ellos jerarcas de la SIP vinculados a negocios ilícitos durante la dictadura anticomunista de Stroessner, entre 1954 y 1989. El obispo tendrá que sortear enormes obstáculos para gobernar si desea sanear el estado, rodeado como está de estos oportunistas con nefastos antecedentes en materia de corrupción, y comprometido con las mafias que le aportaron recursos y votos. Eso si un pacto entre las fuerzas de la derecha que dominan el parlamento le permiten culminar su período hasta el año 2013.

 

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Estruendosa resurrección del Partido Liberal en Paraguay

 

Aunque el fin de los 61 años de hegemonía del aparato clientelista del estado teñido del signo político colorado ha tenido diversas interpretaciones, y complejas y múltiples causas, es imposible restar méritos a la estrategia y la actitud de la dirigencia y el electorado del  Partido Liberal, verdaderos artífices fundamentales de la resonante victoria popular del 20 de abril.

Superando a las propias limitaciones y a la misma historia, fueron sus dirigentes quienes con estoicismo y el espíritu templado, soportaron la conducta anárquica del abigarrado conglomerado de “aliados”, inclusive con la grandeza de no excluir a quienes restaban más votos de los que sumaban.  
Un recordado maestro del periodismo paraguayo decía que despotricar contra los liberales era considerado por muchos paraguayos como una receta mágica, desprovistos como estamos del don de la objetividad.  Frente al partido Liberal sólo se admitía, según Humberto Pérez Cáceres, condenarlo con los juicios más severos o elogiarlo sin tasa ni medida.  El liberalismo era la doctrina antinacional, causante de todos nuestros males, o evangelio de la libertad y palanca del progreso, pero nunca un tema que podía enfocarse con medias tintas.
Uno de los prohombres de la estructura que se desplomó el domingo pasado, J. Natalicio González, llegó a decir que nuestra política se trataba de luchas entre paraguayos y liberales.
¿Agoniza el liberalismo? Se preguntaba Eusebio Ayala en la década de 1930, y él mismo se contestaba: hay algo que oponer a la agonía, y es el sentimiento de libertad arraigado en el corazón del hombre.  Ese fue el secreto guardado que posibilitó esta estruendosa resurrección liberal en abril, luego de haber atravesado etapas tan difíciles como un régimen militar adverso, durante el cual el mismo dictador una vez reconoció que hacía fraude en favor de los candidatos a parlamentarios del Partido Liberal.
Cuando hacia 1928 Asunción era un hervidero por la polémica suscitada en torno a la creación del arzobispado, el entonces liberal Anselmo Jóver Peralta, quien luego sería ideólogo del febrerismo,  se oponía con vehemencia en la Cámara de Diputados calificando la iniciativa como una conjura retrógrada y gravosa para el escuálido tesoro público. Desde la barra, un líder católico le gritó que siempre sería menos gravosa que una revolución, a lo que replicó  Jóver Peralta que estaba en lo cierto, pero que la humanidad no tenía deudas con ningún arzobispado y mucho menos le debía los sagrados derechos del hombre.
Con un razonamiento paralelo, la campaña liberal que triunfó el domingo pasado lo hizo porque coherente y auténtica, nuevamente puso en el centro del sistema cultural a las libertades civiles, la tolerancia con las demás doctrinas políticas, la sana competencia en el campo del pensamiento y la acción, el ataque calculado a los señores feudales de la reacción, la exaltación de la dignidad de todos los compatriotas. 
A esta campaña que fue un verdadero poema a la coherencia con los propios principios y las ideas, la contraparte respondió con una dialéctica del año 1947, un discurso tan anticuado y sectario como el legionarismo y el lesseferismo que defendían los liberales que cayeron en febrero de 1936, incapaces de reaccionar coyunturalmente de cara a la historia.  Se malograron así, invocando un fanatismo vacío de contenido, las posibilidades de una candidata digna de mejor suerte, que con altura exhibió en el momento culminante un espíritu democrático y una madurez cívica inusuales entre los suyos.
El discurso pluralista que desecharon los colorados fue recogido por el Partido Liberal, que haciendo honor a su ideología permitió la expresión de un abanico de movimientos que abarcaron todo el espectro político, actitud que honró a la agrupación y que el pueblo premió atiborrando las urnas en beneficio de la alternancia.
Muchos de los grupos no liberales que teóricamente apoyaron al candidato ganador, pero que en realidad pusieron en riesgo el tan necesario y anhelado paso para la democracia paraguaya que se dio el domingo, hoy con insólita impavidez, aparecen en espacios de la prensa reclamando la herencia de un triunfo que no les pertenece, de una victoria en la que no han tenido parte, tras una campaña cuyo sosiego perturbaron y cuyo desenlace comprometieron con su errática conducta.
Muchos de estos grupos que el liberalismo toleró con grandeza y estoicismo, como Partido Febrerista, Demócrata Cristiano y otros, incluso sacrificaron la personería de sus propios partidos, los cuales hoy han desaparecido legalmente sacrificados ante el altar de la victoria liberal.
A quienes hoy desfilan por la residencia del presidente electo tras haber malogrado una magnífica oportunidad para el socialismo dispersando votos por vanidad y egolatría, debe recordarse  su deber de cumplir con su palabra, aunque no haya sido sincera, de que hacían lo que hacían por la patria, no comprometer el futuro del país y dejar gobernar al partido Liberal.

 

 

La candidatura marxista y Citizen Kane

 

Las crónicas del siglo XX nos informan que la popular expresión “prensa amarilla” nació relacionada con un tira comica publicada en el New York Journal con el nombre de "The Yellow Kid" . El New York Journal pertenecía desde 1897 a un notable personaje del mundo de los negocios que habría de ingresar a la historia universal de la infamia desde el ámbito de la comunicación.

Se trataba de William Randolph Hearst, el mismo magnate de la prensa cuya vida fue retratada por el entonces joven y prometedor cineasta Orson Welles en su famosa película “El ciudadano Kane”, estrenada en 1941 y considerada por la crítica como la mejor película de la historia. En el documental RKO 281 se describen todas las dificultades que atravesó Welles para caricaturizar en su film al empresario de los medios, cuyo poder se vio mermado por la gran depresión, hecho que posibilitó providencialmente una realización cinematográfica gloriosa que Hearst se empeñó con todas sus fuerzas por truncar.
Hearst fue el primero en demostrar que la prensa podía ser un terrible cuarto poder al que había que tener en cuenta en la política y en los negocios. Su estilo informativo se caracterizaba por un acusado sensacionalismo tanto en el tratamiento de los temas como en su elección (criminalidad, seudociencia), acompañado de un periodismo de investigación al total servicio de la ideología y las ambiciones políticas de Hearst. Consiguió aumentar espectacularmente la tirada mediante el aprovechamiento de recursos visuales como la fotografía o el gran titular, cuyo concepto moderno de «escaparate» de contenidos puede atribuirse a él.
El émulo paraguayo de Hearst, Aldo Zucolillo, se convirtió la semana pasada en centro de los ataques del presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos, quien disparó contra los empresarios de la prensa y en particular contra el propietario del diario ABC color de la capital paraguaya, afirmando que su odio al oficialismo y al partido gobernante fue capaz de llevarlo a aliarse a sus eternos enemigos, los neo marxistas partidarios del obispo Fernando Lugo. Sin ahorrar epítetos, el mandatario sorprendió a la concurrencia en un acto oficialista afirmando que los “ignorantes” empresarios de la comunicación han desarrollado una prensa al servicio de la evasión, el contrabando y el salario miserable a sus periodistas, que se enoja cuando el gobierno paga los salarios antes del fin de mes. También denunció que los periodistas al servicio de Aldo Zucolillo y Antonio J. Vierci, dueños de los diarios ABC color y Ultima Hora respectivamente, reciben como sueldo bonos de supermercardos o deteriorados automóviles usados e introducidos ilegalmente al país, provenientes del puerto chileno de Iquique.
La escalada verbal se agudizó esta semana cuando el diario ABC color publicó editoriales insultantes hacia el presidente, acusándolo de incapaz en unas líneas cargadas con el notorio resentimiento del empresario Aldo Zucolillo, quien precisamente fracasó cuando quiso incursionar en política, por medir mal los tiempos y escuchar a consejeros mediocres.
Uno de los pasatiempos favoritos de Zucolillo es pasarse criticando a los funcionarios del gobierno que se construyen viviendas confortables, publicando sus fotografías en primera plana. Curiosamente, nunca hizo lo propio con sus propias mansiones que no tienen nada que envidiar al castillo de San Simeón donde Hearst vivió, en medio de las cien mil hectáreas en la costa a medio camino entre Los Ángeles y San Francisco.
Zucolillo, al igual que Hearst -que fue amigo de Hitler y cedió espacios en sus periódicos a Goering-, tuvo amistad con tiranos criminales y dictadores. Defendió desde sus editoriales a Pinochet y Videla, hizo negocios con Stroessner, y proporcionó columnas de opinión a discípulos de Martínez de Hoz.
Ambos editores comparten un historial de xenofobia y odio contra las mayorías, el apoyo a gobiernos nazis y a las cazas de brujas contra los comunistas. Y así como Hearst recomendó el asesinato del presidente McKinley, Zucolillo defendió a los asesinos del vicepresidente Argaña.
“Volé a Berlín y tuve una larga conversación ayer con Hitler. Ciertamente Hitler es un hombre extraordinario. Lo tratamos con demasiada ligereza en Estados Unidos. Tiene un enorme entusiasmo, una maravillosa capacidad para la oratoria dramática y una gran capacidad organizativa” escribió Hearst en 1934.
Joseph Goebbels, el célebre ministro nazi de Propaganda, acordó con Hearst en una oportunidad un cambio de la política editorial de sus diecinueve periódicos a cambio del pago de 400.000 dólares . William Randolph Hearst ordenó a continuación a todos sus corresponsales de prensa en Alemania, incluyendo a los pertenecientes a INS (Servicio Internacional de Noticias de Hearst) que reportaran los hechos en la Alemania Nazi sólo de manera amistosa. Todos los corresponsales que reportaron noticias de Alemania de manera precisa y sin amistad, comprensión y favoritismo por las acciones del gobierno alemán, fueron trasladados a otro lugar, despedidos u obligados a renunciar.
Cuando el agente de la CIA Leonard Sussman, reclutó a Zucolillo para la National Endowment for Democracy, también obtuvo un cambio radical en la línea editorial de ABC color, que de cantar loas a su paternal protector Alfredo Stroessner, se dedicó a vilipendiarlo con fiereza de acuerdo con los objetivos de la embajada norteamericana, que ya deseaba reemplazar el Big Stick por la democracia tutelada en Paraguay. Corrían los primeros años de la década de 1980.
El ciudadano Kane es recordado por sus delirios de poder paralelo, y por la jactanciosa frase “Yo hago las noticias”. Tratando de imitar una vez más a Hearst, que desató una guerra en Cuba, Zucolillo pretendió hace un par de años envolver a Paraguay en una guerra con Bolivia, alarmado por el avance de la izquierda con la asunción de Evo Morales. En delirantes titulares sensacionalistas acusó desde su diario a Morales de planear una invasión al Paraguay financiada por Hugo Chávez.
Se relata que Hearst, devorado en una oportunidad por los celos al ver a su esposa Marion besándose con Charles Chaplin, disparó con su arma al famoso actor, quien esquivó las balas que terminaron matando al guionista Thomas Ince. Era el día del cumpleaños del escritor, y el episodio ocurrió mientras celebraban la fiesta en el yate Oneida, propiedad del magnate, que navegaba a corta distancia de las costas de San Diego un 19 de noviembre de 1924. El poderío económico permitió en esa ocasión al ciudadano Kane ocultar la noticia con tanta facilidad con que las fabricaba; las autoridades nunca se enteraron del episodio que quedó en la nebulosa de las leyendas negras.
Zucolillo también tiene sus propias historias ocultadas de crímenes pasionales. José Antonio Valiente, dueño del desaparecido bar "Felsina", fue ultimado en nebulosas circunstancias en Buenos Aires, Argentina, poco después del Golpe Militar con el que Videla y Massera derrocaron a Isabel Perón en marzo de 1976, y así Graciela Pappalardo no tuvo inconvenientes para contraer nupcias con el empresario periodístico Aldo Alberto Zucolillo Moscarda. Según documentos obrantes en el Archivo del Terror (Microfilm 00028F0474), el presunto asesino habría sido Juan Carlos Cabañas, ex secretario del Dr Edgar L. Ynsfrán, temible ministro del Interior del dictador Stroessner, en el período de mayor auge de la sangrienta represión. El extraño asesinato nunca fue investigado, obviamente, porque podría remover prontuarios honorables.
Otra faceta en común entre Aldo Zucolillo, que buscaba la presidencia con su malogrado plan Zeta, y Hearst (que llegó a la cámara de representantes) es haber fracasado en la política. Tras perder en sus intentos de resultar elegido gobernador del estado de Nueva York (1907) y alcalde de la ciudad homónima (1905 y 1909), el ciudadano Kane se retiró a una fantástica mansión construida por él mismo desde donde se dedicó a dirigir su imperio periodístico (en su momento de máximo apogeo, a mediados de los años treinta, llegó a ser propietario de 28 diarios y 18 revistas), amén de escribir guiones y producir películas para su amante, la actriz Marion Davis.
En su nota necrologica en 1951 la revista New Yorker, a propósito de Hearst, concluye que la mayor contribución del ciudadano Kane al periodismo fue "demostrar que un hombre sin experiencia previa en la edición de periódicos podía, empleando el dinero como si fuera una porra bien gruesa, hacer lo que deseara en el mundo del periodismo, excepto allí donde una riqueza comparable se enfrentara con él".
Tal vez un epitafio parecido podría dedicarse a su émulo igualmente modesto desde el punto de vista intelectual, Aldo Zucolillo, cuando acuda a rendir cuentas. Sería la similitud culminante entre dos vidas tan paralelas.

 

 

 

 

 

La Izquierda y la Rosca mafiosa de la prensa

Columnistas: La conexión francesa es una laureada producción cinematográfica de Hollywood filmada en la década de 1970, que recrea los entretelones del tráfico de heroína nieve blanca de Marsella desde el triángulo dorado de Birmania a las calles de las grandes ciudades norteamericanas.

Una de las piezas claves del negocio era un ex colaboracionista con los nazis durante la ocupación de París, radicado en el Paraguay del dictador Stroessner, el traficante Lucien Darguelles.
Darguelles, más conocido como Auguste Ricord, mantenía vínculos con los criminales de guerra nazis ocultos en Sudamérica a través de la red Odessa, y prosperaba en el tráfico de drogas desde su base paraguaya merced a la protección del régimen militar.
Gran parte del dinero ganado introduciendo heroína en el mercado norteamericano se invertiría en el rubro de la comunicación, dado que los principales protectores y beneficiarios del negocio con el tiempo se convertirían en los zares de la prensa paraguaya.
Esta es una de las paradojas más marcadas del actual proselitismo paraguayo con miras a las elecciones del 20 de abril, considerando el respaldo incondicional a la oposición -que dice combatir a la rosca mafiosa- prodigado desde el ámbito de los medios, la mayoría de ellos subproducto del desarrollo del capitalismo de mafias florecido al amparo de una dictadura anticomunista.
La propaganda política de estos medios, saturados por ataques panfletarios a líderes políticos que no se arrodillan ante sus designios, pretende hoy convencer a la opinión pública que en beneficio del interés general de la sociedad paraguaya hoy respaldan a un supuesto candidato de la izquierda, el obispo Fernando Lugo. Entre los puntales de dicha candidatura “marxista”, aparecen los núcleos empresariales más poderosos del país, dueños de las más grandes fortunas mal habidas de su historia y portadores del más burdo discurso anticomunista imaginable.
Entre ellos aparece el grupo Zuccolillo, que cuenta con activos por valor de 1.200 millones de dólares. Productos del enriquecimiento ilícito, el contrabando, la triangulación, el narcotráfico y décadas de impunidad, los principales medios masivos de comunicación pertenecen a los miembros de la clase dominante paraguaya, cuyos integrantes los utilizan para presionar a la clase política, extorsionar a la burocracia estatal, promocionar a los grupos funcionales a sus intereses, hacer buenos negocios y además incidir en la construcción de la realidad social del país.
El segundo diario en importancia de la capital paraguaya, Ultima Hora, tiene una historia indisolublemente ligada a la dictadura del general Stroessner desde el momento que fue montado con dinero público proveniente de las arcas de la intendencia, complementado por recursos desviados con la venia del dictador de otras empresas públicas como el Banco Nacional de Fomento, la Flota Mercante del Estado e IPS. El hijo del administrador de Stroessner, el coronel Pablo Rojas, fue ubicado como director del diario Ultima Hora, a pesar de lo cual - imitando a su colega ABC color- pretende presentarse como baluarte de la democracia y vocero de los intereses sacrosantos de la patria.
Con el transcurso del tiempo Ultima Hora acabó asimilado a las empresas de Antonio J. Vierci, cuyos activos aparecen entre las diez fortunas más grandes del Paraguay en el libro “Dossier Paraguay” del investigador Aníbal Miranda, fallecido en sospechosas circunstancias presentadas como un suicidio. Miranda calculó hace unos pocos años en unos 800 millones de dólares la fortuna de Vierci, grupo que está formó recientemente su propia empresa de multimedia, ya que a Canal 4 Telefuturo le sumó la compra del Diario Ultima Hora y la adquisición de varias emisoras de radio.
A través de sus medios este grupo empresarial, florecido con el contrabando de escocés y cigarrillos, se dedica a tirotear contra los burócratas del ministerio de Hacienda que le exigen ponerse al día con sus impuestos, contra los técnicos que buscan formalizar la política tributaria, y contra todo lo que pueda perjudicar al bendito sector agro-exportador que siembra soja transgénica, promueve el éxodo de compatriotas a España y países limítrofes apropiándose de sus tierras, contamina los suelos con herbicidas, deforesta y desertifica los campos paraguayos , destruye las rutas y la infraestructura del país con sus acoplados y todo ello sin pagar un centavo en impuestos.
Si el gobierno exige el pago de sus impuestos o alguna contraprestación por los beneficios obtenidos a algún empresario de la soja, Ultima Hora es el primer diario en poner el grito en el cielo. Cuando se habla del problema de la migración de paraguayos a otros países en busca de fuentes de trabajo, el único culpable para Ultima Hora es el gobierno, aunque la incidencia de las plantaciones de soja y los rociados de pesticidas sea una de sus principales causantes.
La mayoría de los periodistas destacados de Ultima Hora reciben fuertes sumas de fundaciones vinculadas a las organizaciones de la ultraderecha del partido republicano de Estados Unidos, y los medios vinculados al diario como el canal de televisión Telefuturo se abocan a promover el mal gusto y la banalidad de los enlatados y los reality shows importados.
El pensador uruguayo Eduardo Galeano escribió en uno de sus ensayos que el problema con la publicidad de la televisión banal es que mientras hace agua la boca al televidente con su publicidad, luego pide que la policía expulse de la mesa al que no puede pagar la cuenta. Una metáfora de la misma paradoja parece ofertarse hoy desde estos medios que aunque brillan en la promoción del pensamiento a-social, a-histórico y a-crítico dentro de la sociedad paraguaya, pretenden convencernos de sus elevadas metas en cuanto al saneamiento político con una candidatura fabricada en los laboratorios de marketing y encuestas de la rosca mafiosa de la prensa paraguaya.
Luís Agüero Wagner

 

 

 

 

Terrorismo mediático y terroristas convencionales

Escrito por Luis Agüero Wagner
09-04-2008 a las 10:41:25

 

Constituirse en figura emblemática del terrorismo mediático no excluye la posibilidad de ejercer el terrorismo convencional, y prueba de ello lo constituye la trayectoria de algunos propietarios de medios de comunicación de Paraguay, capaces de justificar el asesinato del vicepresidente de la república con la excusa de que ya estaba muerto antes del crimen, o de exculpar a involucrados en secuestros cuando son funcionales a sus intereses políticos. 

Cuando en marzo de 1999 fueron asesinados ocho jóvenes en una sangrienta represión, ABC color de la capital paraguaya defendió por meses a los asesinos intentando confundir a las autoridades y a la opinión pública difundiendo versiones descabelladas rayanas en lo ridículo.  Entre ellas afirmaba que algunos parlamentarios habían trepado al techo del edificio del Congreso y desde allí habían disparado contra sus propios partidarios para victimizarlos y promover la caída del gobierno.  La versión respondía a que el dueño del diario tenía varios negocios comprometidos con el gobierno en cuestión, e intentaba reanimar políticamente a sus socios en desgracia.
Monopolizados por lacayos del imperio norteamericano, estos medios han hecho siempre la apología de la imposición absoluta  de los designios de Washington como destino global inevitable, aún cuando ello implicaba defender en sus editoriales el terrorismo de estado de dictaduras militares o la internacional del Terror que dio en llamarse Operativo Cóndor.  No les importa el terrorismo, obviamente, cuando es ejercido contra Bolivia, Cuba o Nicaragua, o contra Panamá donde fueron incineradas 5000 personas, o los treinta mil desaparecidos por gobiernos anticomunistas en Argentina.  En el caso del diario ABC color de Aldo Zucolillo, tiene prohibido a sus periodistas hablar del asesinato de Orlando Letelier, en un atentado terrorista ejecutado en Washington, porque en él tuvo participación el cuñado del propietario del medio.  Tampoco se puede criticar en ese diario al desaparecido dictador chileno Augusto Pinochet, aún cuando hoy pretenda engañar a la opinión pública nacional e internacional con el cuento de la candidatura izquierdista del Obispo Fernando Lugo, cuyos principales impulsores y allegados son los exponentes de un partido neoliberal, un ex ministro de Hacienda abyecto a los designios del FMI  y  activistas financiados por USAID.
El mismo diario acusó en su primera plana, en abril de 1976, de pertenecer a una célula terrorista a la mayoría de los militantes del movimiento Tekojoja, adicto al obispo Fernando Lugo, pero hoy ha vuelto sobre sus pasos para promocionarlos como los salvadores de la patria.  En aquel entonces ABC brindaba su respaldo incondicional a la dictadura y desde sus páginas colaboraba así con la caza de brujas desatada por la policía política contra un grupo radical opositor al gobierno, a cuyos dirigentes presentaba en su tapa como criminales buscados y pedía a la ciudadanía que colaborara con la represión.  Hoy el diario es un entusiasta propagandista de estos “terroristas” porque son funcionales a sus deseos de crear disturbios en el MERCOSUR con anacrónicos reclamos sobre tratados internacionales con Argentina y Brasil.
Es frecuente que esta prensa magnifique hasta el infinito pequeños incidentes en la frontera con Argentina o Brasil y los presente en primera plana como poco menos que casus belli. Para no ir lejos, en la fecha de hoy, presenta un titular alarmista en tapa con letras de tamañao catástrofe afirmando que un alto funcionario del Brasil amenaza al Paraguay, contextualización descabellada de las declaraciones de un funcionario retirado del servicio exterior brasileño.
Alarmados por el avance de la izquierda y la proximidad del fenómeno de Evo Morales en Bolivia, Zucolillo y ABC se empeñaron en demostrar que el presidente boliviano había iniciado una carrera armamentista para invadir Paraguay con el respaldo de Hugo Chávez, en un esfuerzo por indisponer a la opinión pública con el país vecino.
Ese mismo chauvinismo y antiimperialismo selectivo no se manifiesta cuando las autoridades o intituciones paraguayas son avasalladas e insultadas por la embajada norteamericana de Asunción, que tiene comprados a la mayoría de los comunicadores destacados, que hacen la vista gorda ante el intervencionismo del imperio.
Así el país que batió todos los récords de terrorismo a lo largo y ancho de los cinco continentes, que arrojó bombas nucleares exterminando a cientos de miles de inocentes civiles en 1945, que utilizó armas químicas contra poblaciones indefensas en la península de Indochina, que inspiró  y sufragó genocidios desde Indonesia a Sudamérica, que decretó asesinatos de jefes de estado como Salvador Allende o Patricio Lumumba, que utilizó a seres humanos para experimentos neo nazis, que propició más de 5.200 violaciones de soberanías nacionales tan sólo en Latinoamérica, que se constituyó hoy en el principal contaminante ambiental del mundo y protagónica amenaza a la supervivencia de la humanidad, es también quien administra las nóminas y credenciales de terrorismo y las impone a la prensa de Paraguay.
Son puras trivialidades para estos medios las masacres de decenas de miles de centroamericanos, hecatombes como los bombardeos sobre Bagdad o Kosovo, carnicerías contra Sudán y Somalía. Con frecuencia son defendidos desde la tribuna periodística paraguaya George W. Bush, Sharon, Somoza, Stroessner, Uribe y tantos otros filántropos de feliz memoria.  Tanta vista gorda se explica por el fluido tránsito de dólares desde la National Endowment for Democracy, institución alternativa a la CIA, hacia los bolsillos de empresarios de comunicación,  becas, viajes pagados y otras dádivas hacia los periodistas estrellas.
Es que el avance en la carrera periodística, cuya cúspide en Paraguay la constituye convertirse en propagandista de los intereses norteamericanos a sueldo de IAF, NED y USAID, es proporcional al servilismo a los intereses de un núcleo duro de adinerados empresarios que amasaron fortuna durante la dictadura anticomunista, y que montaron sus medios con dinero público distraído con la anuencia del dictador.

 

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EEUU y USAID, titiriteros en Paraguay?

Por Luis Agüero Wagner.

El gobierno paraguayo denunció este viernes 28 de marzo que Estados Unidos busca presionarlo a través de las donaciones de USAID para que permita manejar desde Washington la identificación de los ciudadanos paraguayos, consintiendo la adjudicación de una licitación para la confección de documentos de identidad a una empresa norteamericana.  El nuevo atropello se produce en el marco de una herramienta de la embajada norteamericana para inficionar las instituciones paraguayas, que se disfraza de cooperación bilateral en un denominado "Plan Umbral", y el gobierno del presidente Nicanor Duarte Frutos ha reaccionado planteando una formal denuncia a la administración de George W. Bush.

La denuncia se basa en las protestas de tres empresas (Compañía On Track Innovations Ltd (OTI), Cámara de Comercio Paraguayo-Americana, y Euro Invest Panamericana ) que fueron descalificadas en forma arbitraria y discrecional de las licitaciones, y se suma al creciente malestar entre las autoridades paraguayas con el embajador James Cason, conocido en varios países latinoamericanos por su irrefrenable afán intervencionista.  Manejar el departamento de identificación de personas permitiría a Estados Unidos influenciar inclusive sobre los procesos electorales paraguayos, y definir las eleccione s desde Washington.

Es común que Estados Unidos determine en Paraguay la utilización que se dará a sus supuestas donaciones, que en realidad son negociados entre sus agentes diplomáticos y empresas norteamericanas que son adjudicadas para realizar los supuestos aportes, dirigidos invariablemente a favorecer los intereses de Estados Unidos en Paraguay.

Una vez más, en este caso que involucra una licitación por unos seis millones de dólares, el gobierno de los EEUU estaría tratando de presionar al Estado paraguayo a través de su supuesta cooperación económica, para que se adecue a sus intereses políticos. El  Poder Ejecutivo paraguayo, por su parte, se mostró decidido a defender su soberanía y su independencia en la decisión sobre sistema económico e ideología política con respecto al gobierno de los EEUU.

Como tantas otras veces, es también una empresa norteamericana la que maneja el proceso licitatorio, y las empresas marginadas hicieron pública una protesta donde afirman que USAID ha violado el pliego de bases y condiciones, y que adjudicación pretende hacerse a una empresa que manejará desde su base en Estados Unidos el código fuente y la base de datos sobre la población paraguaya. Con este modus operando la embajada norteamericana maneja varias instituciones vitales en los poderes del estado de Paraguay, y algunos programas como el de la lucha contra el narcotráfico se desarrollan bajo la atenta supervisión estadounidense, a pesar de que los aeropuertos paraguayos carecen de radares en funcionamiento desde hace más de quince años.

La denuncia contra USAID en Paraguay se suma a las recibidas en Bolivia por parte de Evo Morales, quien acusó en reiteradas oportunidades al embajador Philip Goldberg de utilizar a dicho organismo para intervenir y desestabilizar a su gobierno.

Esta nueva denuncia de ingerencia norteamericana se da a pocas semanas de las elecciones en Paraguay, donde el partido gobernante enfrentará una dura prueba ante una coalición que candidata a un obispo católico, apoyado por importantes referentes de su iglesia y consentido por la jerarquía del culto, y rodeado por organizaciones que reciben fuertes donaciones de la embajada norteamericana de Asunción.  Se destaca entre estos grupos el Movimiento Tekojojá, principal grupo impulsor de la candidatura del Obispo Fernando Lugo, y  que desvía hacia el electoralismo fuertes sumas recibidas de USAID a través de una ONG fantasma denominada Gestión Local. 

Muchas otras organizaciones fantasmas que dicen defender derechos de las mujeres, los indígenas o de los niños abandonados también son subsidiadas por estos organismos de coacción imperialista, además de intervenir activamente como opositores en política partidaria en lugar de ocuparse de sus propios asuntos.

Otro estamento fuertemente identificado con los intereses norteamericanos en Paraguay es el periodístico, salpicado de reconocidos operadores de los intereses imperialistas  y depositarios de fuertes sumas donadas por la National Endowment for Democracy para publicitar la cosmovisión del consenso de Washington.

La supuesta ayuda estadounidense  al Paraguay cuenta con frondosos antecedentes en este sentido, desde tiempos de la Alianza para el progreso que impulsara el presidente Kennedy.  Durante la longeva dictadura militar de Alfredo Stroessner, el respaldo en materia represiva se hizo patente desde un principio, facilitándose experimentados torturadores como el Coronel Robert K. Thierry, quien organizaría el aparato represivo del ministerio del interior.  La inteligencia estadounidense contribuiría en forma decisiva para que el dictador supere todas sus crisis internas, especialmente después de la entrevista que sostuvieron en 1956 en Panamá Stroessner y el presidente norteamericano Dwight Eisenhower, donde este último obtuvo la promesa de que el Paraguay se convertiría en la fortaleza anticomunista del Cono Sur.  Lo poco que la dictadura pudo hacer en materia de infraestructura, se debió a esta fuerte indentificación con los intereses de Washington en su enfrentamiento con Moscú.

En un telegrama enviado a Washington por la embajada norteamericana el 16 de mayo de 1956, se constataba que Stroessner informaba al embajador Ageton -y por extensión a Estados Unidos- acerca de los cambios que pensaba introducir en su gabinete, mucho antes que lo supieran sus más cercanos colaboradores o la opinión pública paraguaya.

La represión recibía generoso apoyo logístico a cambio de proclamarse pública y periódicamente rabiosamente anticomunista.  Cuando no se trataba de servicios de inteligencia, donaciones al contado o adiestradores de represores, llegaba en forma de créditos adjudicados por instituciones financieras controladas por el gobierno norteamericano como la AID, el Export-Import Bank, el Inter-American Development Bank, el Internacional Monetary Found y el World Bank.

El epílogo de la guerra fría y el acercamiento del Paraguay a los gobiernos del MERCOSUR han hecho tomar distancia en los últimos años de aquellos carnales relacionamientos en tiempos de la dictadura, situación que la embajada norteamericana busca revertir financiando a la mayoría de los partidos opositores al gobierno y promoviendo la alternancia en el poder este 20 de abril. 

 

 

La Pasión del Obispo suspendido y el ejemplo de López Obrador

Por LUIS AGUERO WAGNER: Coicidente con las internas del PRD mexicano, el partido del ex candidato presidencial en el 2006 de la izquierda en México Andrés Manuel López Obrador, este fin de semana los manejos en la justicia electoral paraguaya se han convertido en el ojo de la tormenta dentro de los sucesos políticos paraguayos, donde interactúan abigarradamente laicos y laicas, teólogos y teólogas, políticos y políticas, sacerdotes y pastores de distintas tendencias políticas y de diferentes iglesias cristianas, en un clima ecuménico del más absoluto caos.
También el fin de semana, la Conferencia Episcopal paraguaya reiteró que Fernando Lugo sigue siendo Obispo y por lo tanto debería estar inhabilitado para postularse a la presidencia por una cláusula constitucional. El nuncio apostólico -representante del Papa en Paraguay- Orlando Antonini, también llamó a los votantes a castigar a quienes no respetan al Vaticano, en evidente alusión al Obispo.
¿Qué tendrá esa Iglesia que le es tan difícil aceptar la salida de los disidentes y a la vez por qué le cuesta tanto a sus disidentes abandonarla, inclusive a los que pretenden ingresar al territorio demoníaco de la política nativa arrojando la sotana?
Exponentes auténticos de la teología de la Liberación como el cura peruano Gustavo Gutiérrez, fueron forzados por la jerarquía a una retractación y a publicar la misma en el diario limeño La República. El nicaragüense Ernesto Cardenal, hincado de rodillas en el aeropuerto de Managua, tuvo que escuchar la reprimenda que en 1983 le dio el papa Juan Pablo II. El brasileño Leonardo Boff debió guardar un sepulcral silencio a modo de sumisión cuando el cardenal Ratzinger le enseñó amenazante en Roma la mazmorra donde tuvieron a Galileo por afirmar que la tierra se mueve, antes de colgar los hábitos en 1991. El castigado teólogo vasco-salvadoreño Jon Sobrino a pesar de residir en el país donde Arnulfo Romero fue asesinado en un altar mientras celebraba misa, sigue firme en las filas de Benedicto XVI.
Los opositores paraguayos no han prestado mucha atención a los antecedentes y han sido verdaderamente oportunistas al valerse de una interna entre una secta menonita (la religión del presidente paraguayo Nicanor Duarte Frutos) y la santa madre de Roma, una más de las que se iniciaron casi inmediatamente después que al Altísimo se le ocurrió enviar a su hijo a redimirnos, originando una serie de conflictos que ahora han incursionado en el proceso electoral paraguayo y que difícilmente podrá solucionarlos enviando algún nuevo emisario, por lo que si a alguien necesitaremos será sin lugar a dudas a Él en persona.
Todo empezó cuando en 1975 nuestro Obispo hoy "suspendido a divinis" Fernando Lugo, de motu proprio recibió sus votos perpetuos y juró obediencia a los herederos de los apóstoles, cuyo único líder es el papa de Roma, declarado dictador perpetuo indiscutible e infalible por la propia ley vaticana.
Esa es la esencia, el meollo del asunto. Fernando Lugo puede estar molesto con el Papa porque lo jubiló tempranamente convirtiéndolo en emérito, pero en su institución la disidencia no está permitida. En otros tiempos se pagaba con la muerte en la hoguera y para colmo, en el presente gobiernan nostálgicos de aquellos métodos.
Hoy más que ayer, se acabaron las medias tintas en las parroquias y se han cerrado las válvulas renovadoras que abrieron los pusilánimes legionarios del Concilio Vaticano II.
Al frente del cotarro vaticano está quien antes de convertirse, hace dos años, en Benedicto XVI era, como cardenal Joseph Ratzinger, el temible cancerbero de la ortodoxia como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el viejo Santo Oficio de la Inquisición que carbonizó a Giordano Bruno. Este fantasmal prusiano con más aire marcial que el general Alfredo Stroessner, ex militante de las juventudes hitlerianas que encarna un "catolicismo fosilizado" se muestra resuelto a liquidar la apertura que emprendieron sus antecesores limpiando las liberalidades y desviacionismos como la Teología de la Liberación. Al margen de esto, pienso que si Fernando Lugo no estaba de acuerdo con una Iglesia que, según dicen piensa él, es de los ricos y para los poderosos, no necesitaba irse al otro extremo e ingresar a un culto satánico como el que practica la gente que hoy lo ha cercado.
Podría simplemente clavar la orden de cierre en la puerta de su capilla y partir para una nueva Iglesia de los pobres y de los excluidos sociales. Ya tiene audiencia, seguidores, la atención de la prensa, el apoyo de políticos, del embajador norteamericano James Cason, del complejo IAF-NED-USAID, algunos famosos y posiblemente consiga hasta créditos del BID.
La telepredicación, el sermón por internet y la iglesia electrónica en los tiempos actuales obran milagros. Otros grupos cristianos del rebaño de los llamados evangélicos lo han demostrado en decenas de credos rivales entre sí, todos a su vez desgajados en el curso de la historia de la Iglesia Católica tradicional y oficial, y hoy tan enfrentados con ella que nos terminaron metiendo en la actual parafernalia proselitista.
Al margen de la Iglesia Católica, que pontifica sobre democracia olvidando que sus jerarquías monárquicas ancladas en el mundo antiguo no le confiere mucha autoridad al respecto, ha quedado en evidencia que el poder en Paraguay ha permitido correr a la candidatura del Obispo para evitar convertirlo en víctima, pero se ha tomado todas las precauciones en los tribunales electorales para hacer su hipotética victoria electoral absolutamente imposible.
Estas autoridades comiciales están preparando las elecciones del 20 de abril a puertas cerradas y excluyendo a los apoderados de los partidos opositores, aunque haya sido la misma oposición la que designó a dichas autoridades y consintió sus irregularidades a cambio de puestos y cupos para sus afiliados en el presupuesto de la Justicia Electoral.
Es decir, los principales ideólogos de la candidatura anti-constitucional del obispo Fernando Lugo a la presidencia del Paraguay, se rasgaron las vestiduras ante los manejos del Tribunal Electoral que ellos mismos designaron desde el parlamento paraguayo donde la oposición adicta al cura tiene mayoría
El hecho sería condenable si no fuera porque fueron ellos mismos quienes cometieron la idiotez nombrar y de entregarse maniatados a los responsables de contar votos, juzgar actas y proclamar ganadores de las elecciones.
En otras palabras, el obispo Fernando Lugo va camino a convertirse en un nuevo Andrés Manuel López Obrador, con la diferencia que el candidato del PRD mexicano pasó la prueba de la popularidad y su imitador el obispo paraguayo nunca demostró un verdadero poderío electoral más allá de encuestas pagadas por la National Endowment for Democracy y publicadas por sus partidarios de la prensa.
Nuestro héroe puede ir escogiendo, por lo tanto, algunos métodos de desobediencia civil como la huelga de hambre o cuando menos el dejar de comer cebollinos, como recomienda Woody Allen a quienes no tienen las convicciones muy firmes como para renegar de sus votos perpetuos.
Sin pretender ser aguafiestas, viene al caso recordar que anteriores candidatos a la presidencia del Paraguay como el militar retirado Lino Oviedo y Luis María Argaña contaban con elementos mucho más disuasivos que una huelga de hambre, y no pudieron impedir cada cual en su momento el veto del poder fáctico en Paraguay, impugnación que constituye en nuestra historia política algo así como el último as en la manga del establishment para mantener el status quo. El asesinado vicepresidente paraguayo Luis M. Argaña cargaba con el bagaje de un experimentado y eficaz funcionario del régimen militar que se había hecho acreedor a lo largo de décadas de desempeño autoritario en múltiples cargos, de la lealtad de burócratas del partido de gobierno y mandos medios, así como del respaldo de poderosos intereses económicos que habían florecido a la sombra del dictador Stroessner. El general retirado Lino Oviedo a su vez se había lanzado al ruedo político representando a la omnipotente clase de los uniformados, sus omnipresentes intereses en la sociedad paraguaya, y con el beneplácito de muchos oficiales con mando de tropa.
Estos temibles argumentos en ninguno de ambos casos lograron conmover a los poderes fácticos cuando éstos se decidieron a barrerlos del escenario. Menos lograría hacerlo un obispo que carece de partidarios con nivel burocrático en la ANR y el gobierno como los que respondían a Argaña, o militares leales con mando de tropa como los que respondían a Oviedo.
Difícilmente puedan esgrimirse la sotana, la Biblia y el rosario como paliativo a esas carencias.

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INACEPTABLE ULTRAJE A LA MEMORIA DE UN HEROE NACIONAL

Por Luis Agüero Wagner. Hace unos días fue recordado con desproporcionados espacios en la prensa el decreto 152, una mera declaración jamás puesta en práctica que identificaba al estado con la revolución del 17 de febrero de 1936, y que se desentierra cada vez que se quiere denostar en contra de un fulgurante héroe nacional como el coronel Rafael Franco.

Como era de esperarse, los ataques no fueron contestados por ninguno de los farsantes que se aprovechan del febrerismo para lucrar con lo que queda de su prestigio, empezando por su auto designado e ilegal 'presidente', el tristemente célebre sr. Nils Candia.

Pero no me refiero al hablar de ultraje a los periodistas y comunicadores que realizaron estas críticas, dado que para ofender no basta proponerse hacerlo, y estos críticos están descalificados para censurar la actuación política de un héroe nacional y ciudadano honesto –en este caso, Rafael Franco- por ser bien conocida su colaboración con dictaduras y su venal in conducta.
Me limitaré a señalar que los más ácidos detractores que acusan de fascista a Franco, especialmente liberales, fueron los mismos que acusaron al héroe del Chaco de comunista y aplicaron sus leyes represivas para enviarlo al exilio, medida que soliviantó los ánimos en la milicia y acabó precipitando el golpe militar del 17 de febrero de 1936 contra un presidente que tramaba hacerse reelegir en forma inconstitucional.

Explorando conectado a Internet sitios web paraguayos accedí hace unos días a la página del 'Grupo impulsor para la regulación del financiamiento político', donde junto a los nombres de agrupaciones que integran el citado proyecto financiado por la embajada norteamericana, pude leer que alguien invocaba el nombre del Partido Revolucionario Febrerista para formar fila en las ventanillas de cobro habilitadas por la USAID.

Al pie de la página donde aparece entre varios otros grupos el nombre de la corriente política que fundaran los más legendarios héroes de la epopeya del Chaco, como blasones de nobleza, montaban guardia una bandera de los Estados Unidos y el símbolo de la oficina norteamericana que auspicia al equipo de beneficiarios de la 'cooperación' imperialista, con la leyenda en inglés 'FROM THE AMERICAN PEOPLE' (V. http://www.financiamientopolitico.org.py/V2/el-grupo).

No pude menos que sentirme asqueado por el inaceptable ultraje a la memoria de un héroe nacional como el fundador del Partido Revolucionario Febrerista, el mítico León Karé, legendario guerrero cuya sola mención evoca a los victoriosos clarines de Gondra, Campo Vía, Yrendagüe y Charagua que por un instante en mi mente se transformaron en una melodía fúnebre al ver su memoria ultrajada por unos deleznables mercachifles de la politiquería.

No puedo menos que recordar en desagravio al glorioso defensor de la heredad nacional como un espartano que prefirió la vida de vendedor callejero en el exilio antes que la deshonra de aceptar el dinero de quienes querían robarle algo de la luz que despedía una centelleante gloria ganada en los encendidos campos de batalla.

Precisamente el mismo coronel Rafael Franco había denunciado, en un manifiesto fechado el 6 de febrero de 1936 en el destierro, que la empresa petrolera Standard Oil company era responsable de toda la tragedia abatida sobre el Paraguay entre 1932 y 1935.

Como adherente de los ideales que llevaron a nuestros héroes a vencer las penurias y la prolongación suicida de una guerra entre intereses petroleros después de Campo Vía, no puedo hacer menos que condenar la actitud mercenaria del sr. Candi Gini, responsable de este comercio con verdaderos símbolos patrios, ofrendados por unos míseros billetes al mismo imperio que ante la inminente caída de sus pozos petrolíferos sofrenó con armisticios inexplicables el arrollador avance del Segundo Cuerpo de Ejército que ya había invadido Bolivia.

Se trata de este mismo funesto personaje que no hace muchos meses condenaba a voz en cuello la política tributaria del gobierno actual denostando contra el impuestazo, fotografiándose para aparecer en la prensa denostando contra los impuestazos, contra el FMI, contra Hacienda, contra el ministro Dionisio Borda, para ahora terminar acompañando el mismo proyecto que pretende volver a incrustar al mencionado agente de la usura internacional en el poder ejecutivo para seguir castigando a este pueblo con recetas económicas antipopulares.

Y que para colmo de males, se adosó servilmente a los eternos conspiradores contra los ideales del febrerismo como el Partido Liberal y la Iglesia Católica, para acompañar un liderazgo fabricado en la misma embajada norteamericana.

Por una vez más, ¡Vergüenza, cúbrete el rostro!!

 

 

 

Tribulaciones de la señora presidenta

En Paraguay,  país que como credenciales de cultura machista ostenta el deshonroso récord de ser el último país de la región en conceder el sufragio femenino, las inequidades sufridas por la actual candidata oficialista a la presidencia del Paraguay (la primera con posibilidades serias),  no tienen nada que envidiar a los padecimientos sufridos por Flora Tristán.

Decía Octavio Paz que la mujer  tendida o erguida, vestida o desnuda, nunca es ella misma, sentencia que con la candidata paraguaya se cumple a rajatabla.  Sus misóginos adversarios de derecha o izquierda, intentan indiscriminadamente relacionarla con los burócratas del gobierno de peor imagen, como si fuera una marioneta sin autonomía ni vida propia.  Para potenciar la virulencia de su campaña, la prensa que subsidia el embajador norteamericano James Cason ha decidido atacar con ensañamiento la gestión de las mujeres con importantes cargos en el gobierno del actual presidente Nicanor Duarte Frutos.
En un país cuya corrupta seudo democracia puntofijista soportó como representantes a los peores de todos,  nadie quiere conceder a la candidata oficialista Blanca Ovelar el beneficio de la duda, aunque éste haya sido depositado en beneficio de todos sus impresentables antecesores. La ANR ha hecho muchos pésimos gobiernos, es cierto,  pero cuando sus candidatos varones hablaban de enmendar errores y renovar aires,  siempre se les concedió el beneficio de la duda.  Los duendes del machismo hacen que a la actual candidata nadie le conceda el menor margen de confianza en ese sentido.
Una oposición que pactó con un dictador militar, con un conocido jefe de una banda de narcotraficantes de fama mundial, con un presidente que llegó al poder por la vía del fraude, con un jefe de estado nombrado por orden judicial, hoy con Blanca y por primera vez con ella,  se muestra absolutamente intransigente.
Ya a finales del siglo XVIII Francisco de Miranda en una conversación con el alcalde de París, M. Pethion, le había cuestionado la falta de representación de las mujeres en el gobierno francés, a las que sin embargo se les exigía respeto a las leyes que se habían hecho de acuerdo a su voluntad. En aquella misma ciudad de las luces en cuyo arco del triunfo está tallado el nombre del patriota venezolano,  había redactado Olimpia de Gauges en 1791 su declaración de los derechos de la mujer, que aún sigue ausente de mención en la mayoría de los libros que hablan maravillas de la revolución francesa.  Al igual de lo que pretenden hacer algunos de los machistas correligionarios de Blanca Ovelar, sus mismos androcéntricos compañeros de lucha en la revolución francesa enviaron a Olimpia a la guillotina, por la osadía de creer que los derechos ganados para los hombres libres también podrían ser aplicados a las mujeres.  Está claro que nadie ni siquiera sueña hoy en comparar a Olimpia con Dantón o Marat, sería todo un ultraje a la historia machista que padecemos.
El primer país en conceder irrestricto derecho al voto a las mujeres, dicen las crónicas, fue Nueva Zelanda en el año 1893, gracias a un movimiento liderado por Kate Sheppard..  De todos modos, los exponentes machistas tomaron sus precauciones para no caer en las temibles garras del sexo opuesto: a las mujeres sólo se les permitía votar pero no presentarse a elecciones. La heroica resistencia misógina duró hasta 1919, cuando tuvieron que capitular y  ceder a las neozelandesas el derecho a ser elegidas para cargos políticos.
Algunos casos significativos al respecto se dieron en Nueva Jersey y en Colombia.  En New Jersey se autorizó en 1776 el primer sufragio femenino, aunque por un error de interpretación semántica.  Se usó la palabra personas en vez de especificar “hombres”, despropósito que los exegetas de la misoginia enmendaron en 1807.  Un caso similar aconteció en la provincia de Vélez (hoy departamento colombiano de Santander), donde el sufragio femenino aprobado en 1853 fue revocado en 1857 y sólo se restablecería en 1954, aunque debido a la dictadura de Rojas Pinilla sólo pudo ponerse en práctica desde 1957.
Sucede que los apóstoles y hermeneutas del machismo consideraron siempre identificados el sufragio universal con el sufragio exclusivo de los hombres, por lo que al hablar en general en realidad era implícito que las prerrogativas sólo correspondían al sexo masculino.  Tal es así que en 1917 los constituyentes mexicanos no creyeron necesario especificarlo, y conservaron su constitución de 1857 tal cual estaba.
Aunque el machismo latino tenga cierta fama hay que decir en honor a la objetividad que entre los países del primer mundo, EEUU estuvo entre los  últimos en reconocer el derecho al voto femenino. Lo hizo en 1920, cuando ya llevaba décadas aplicándose en países como Nueva Zelanda, Australia, Noruega, Alemania, Suecia, Austria.   Algunas suspicaces feministas inclusive han pensado en voz alta que las actuales preferencias por Obama en la interna demócrata ante Hillary Clinton, en el país donde asesinaron a Martin Luther King por el color oscuro de su piel, tienen mucho más que ver con el machismo que con las supuestas cualidades  oratorias y presencia del candidato de color.
En España el voto femenino se considera uno de los logros de la Segunda República española, pero para vergüenza de la izquierda, la mayor parte del mérito se lleva la escritora y abogada de derechas Clara Campoamor, aunque no se niega que contribuyeron con su prédica la pasionaria Dolores Ibárruri y la anarquista Federica Montseny.  Lo cierto es que la única mujer que acompañaba a Campoamor en el Parlamento, la entonces diputada izquierdista y directora de prisiones del Gobierno provisional republicano, Victoria Kent, se opuso tenazmente.  Victoria opinaba que sus congéneres no comprendían a fondo las bondades del sistema republicano, y puso como ejemplo en su discurso que fueron muy pocas las mujeres que se echaron a la calle el día 14 de abril, fecha de la proclamación de la II República.
El hecho de que Clara Campoamor defendiera el sufragismo femenino y de que Victoria Kent se opusiera hicieron las delicias del machismo español.  Azaña describió la sesión como muy divertida y en son de burla añadió: dos mujeres solamente en la Cámara, y ni por casualidad están de acuerdo.  Un periódico se preguntó al día siguiente, el 2 de octubre de 1931: ¿qué ocurrirá cuando sean 50 las que actúen? Algo parecido hoy podría opinarse de supuestas feministas paraguayas, que deliran entre el público de candidatos que constituyen verdaderos íconos del más retrógrado machismo de derechas.
La feminista que obtuvo el sufragio para su género en España, que de todos modos sería postergado por casi medio siglo de dictadura, no sacó barata su osadía. Durante la guerra civil española debió huir temiendo ser fusilada por cualquiera de los bandos.
En el Perú el voto sería concedido sin mayores convicciones feministas por el populista general Manuel Odría, y sólo porque creyó que la medida podría favorecerlo en las urnas.  Desafortunadamente, este traidor al machismo peruano no pudo presentarse a las elecciones de 1955, debido al sentimiento antidictatorial que generó su gobierno,  por lo que el voto femenino terminó favoreciendo a Manuel Prado, quien en aquella oportunidad contó con el respaldo del APRA.  Odría pensó que podría repetir lo sucedido en Argentina, donde en esa época se obtuvo el derecho al voto de las mujeres, aunque la heroína fuera una mujer que representaba la antítesis de luchadoras feministas de su país como Alicia Moreau de Justo, Elvira Dellepiane Rawson o Silvina Ocampo.  Se trataba de Eva Perón,  a quien las mujeres de la alta sociedad veían como una vulgar mujerzuela, aunque esta apreciación no le restaba envergadura y eficacia a su acción política.  Su marido Juan Domingo Perón, uno de los más importantes caudillos de la historia Argentina, ganó las elecciones del 11 de noviembre de 1951 en la que votaron tres millones y medio de mujeres.  Ya lo señaló Catherine A. Mackinnon, Marx fue reduccionista al opinar que la historia no avanza con la cabeza sino los pies, porque se olvidó considerar el sexo de su cuerpo.
Rosa Luxemburgo, las rusas Alexandra Kollontay, Angélica Balabanoff, N. Krupskaja, o la inglesa Silvia Pankhust pueden ser admiradas por muchas feministas paraguayas, pero para ellas la perspectiva de género está lejos de valer una candidata.  La mayoría se siente hoy más atraída por un obispo católico jubilado, representante de un culto que niega el sacerdocio a las mujeres, se opone con vehemencia al aborto  y  en Latinoamérica representa lo más funesto de un pasado genocida.
Si algo demuestra esta actitud en la actual campaña presidencial de Paraguay, es la indiferencia hacia la problemática de género. Y conste que serán las más perjudicadas, en un país donde los hombres de izquierda, derecha, arriba o abajo,  abordan estas cuestiones sólo como una guerra al sexo opuesto en la que deben tomar una o varias prisioneras.

Luis Agüero Wagner

 

ABC color, la derecha paraguaya y el Mercosur

     
Escrito por Luis Agüero Wagner
23-01-2008 a las 15:56:34

Es una tradición que referentes del periodismo servil que impera en los medios de comunicación paraguayos, intensifiquen sus tendenciosas criticas al MERCOSUR en los días cercanos a las Cumbres de presidentes , en su abyecta búsqueda de complacer al segmento de falsos y fracasados empresarios para los cuales escriben.

Una de las consignas que se ha vuelto más reiterativa en estos círculos dominados por los resentidos y personeros de la embajada norteamericana, es que el Tratado de Itaipú lesiona nuestra mediatizada soberanía nacional. Muy pocas veces, en contrapartida, se ha mencionado que la participación de los liberales estronistas legitimando a la dictadura (como los hermanos Levy Rufinelli, grandes amigos de ABC color) y construyendo para la misma una fachada democrática fueron un factor fundamental en los acuerdos cuestionados.
Del mismo modo han mantenido siempre en secreto que las ordenes de polemizar sobre Itaipú las impartió décadas atrás el mismo Stroessner, dado que Brasil pensaba construir sin ayuda paraguaya la represa   binacional de acuerdo a lo que se deduce fácilmente de la toma militar de los Saltos del Guairá, consumada a mediados de la década de 1960.  Ante esta agresión, era necesario que se levanten voces supuestamente desvinculadas al régimen para no enfrentar a éste con sus aliados políticos e ideológicos de Brasilia, contrariedad subsanada por Stroessner recurriendo a sus lacayos de la oposición rentada y de la supuesta prensa independiente.
Cuestionar el Tratado de Itaipú no sólo es una de las órdenes de Stroessner que más tiempo llevan cumpliendo, también es una prueba irrebatible de lo mucho que coinciden hasta hoy con el cadete de Boquerón en su lectura geopolítica.
Convertida la controversia sobre las represas hidroeléctricas, escenificación teatral que cuenta con muchos actores de reparto y marionetas ansiosas de aparecer en las fotos, en una eficaz herramienta para crear disturbios en el MERCOSUR, los tendenciosos personeros del amarillismo creen haber encontrado una nueva oportunidad para volver a encarrilar a nuestro país por la senda de la "democracia sin comunismo".
Aunque pareciera que hace siglos se derrumbó en socialismo real, los agentes del maccartismo y bushismo pro-ALCA especulan con las supuestas pretensiones imperiales de erigir en la región una fortaleza de contención a las pretensiones expansionistas de Nicaragua, Bolivia, etc.
Olvidan, tal vez porque les resulta muy fácil, que la firme adscripción de Stroessner a los intereses de Washington en su enfrentamiento con la Unión Soviética fue incapaz de suscitar suficiente atención y asistencia en los centros de poder como para sacar al Paraguay del pozo del subdesarrollo y la aguda dependencia.
Beneficiarios como han sido siempre del flujo de fondos que lejanos centros imperiales liberan para promover campañas de desinformación y propaganda acordes a sus intereses coyunturales, con toda seguridad ellos se contarán como otras veces entre los que embolsarán la mayor parte de los billetes que lleguen del norte en retribución a los servicios prestados.
El resto de los paraguayos sin duda seguiremos sufriendo a una clase empresarial fantasma, incapaz de sembrar una hectárea de algodón o realizar la más mínima inversión sin subsidio estatal o créditos avalados por el gobierno.   Simultáneamente, seguiremos subsidiando a una prensa venal a la que le resultan rentables los gobiernos corruptos, pues de lo contrario no serían necesarios tantos sobornos disfrazados de publicidad oficial. Los procesos deliberativos del parlamento serán ahogados paulatinamente por el uniformante pensamiento único traducido en leyes enlatadas y mal traducidas del inglés, la ya escasa autonomía de pensamiento de nuestra dirigencia política paulatinamente se desvanecerá por completo, y sin duda, de alguna manera el control policiaco de los grupos poderosos sobre nuestras vidas reverdecerá.
Y aunque parezca increíble, esa es la alternativa al MERCOSUR que nos pretenden vender.


LOS MEDIOS HEREDADOS DE LA DICTADURA (I)
Uno de los tantos fraudes perpetrados durante la interminable transición democrática paraguaya fue la falsificación de la memoria.   Las historias se acomodaron de manera complaciente al continuismo gatopardista que caracterizó a los sucesos del 3 de febrero de 1989, y el pasado servil al dictador de muchos políticos,   comunicadores y periodistas pasó a convertirse en un tema tabú.
Sobre este tema, vale mencionar la sinuosa trayectoria de ciertos personajes que controlan en Paraguay un alto pocentaje de lo que se puede decir.
No hace mucho tiempo se divulgó una encuesta revelando que apenas un tercio de los paraguayos mantenía su fe en la democracia, dato que debería haber sugerido un mayor espíritu autocrítica a quienes se adueñaron del país a partir de febrero de 1989. Para desgracia nuestra, estos personajes no sólo guardaron una enorme distancia de los conductores de otras transiciones democráticas (como Frei o Lagos en Chile, por ejemplo) sino que además pretendieron imponer una historia autocomplaciente y fantasmal de "lucha inclaudicable" contra la dictadura para censurar toda crítica a sus deshonrosos actos de estos últimos 18 años. Quienes no fuimos protagonistas –por motivos varios, entre ellos generacionales- de la resistencia contra la dictadura, en estas últimas dos décadas nos hartamos de ver en el escenario olímpico, monopolizando Micrófonos, a los "grandes Héroes" de la "democracia" como Andrés Rodríguez, Calé Galaverna, Humberto Rubín, Aldo Zucolillo, Pepa Kostianovsky, Domingo Laíno, Carlitos Filizzola Pallarés, Alcibíades González Delvalle, etc., etc. Debemos suponer, dado la forma excluyente en la que han obrado todo este tiempo y la inmensa responsabilidad que han tenido en el rumbo de esta perpetua transición la mayoría de ellos, que éste país que hoy tenemos es el que deseaban cuando "luchaban" contra Stroessner.
Un lugar donde citar el Apocalipsis o leer las noticias son en la práctica casi la misma cosa.
Nada más revelador de lo que vendría como el matiz de los hechos que pusieron en marcha la transición: el cierre de cuatro entidades financieras y un golpe casi incruento, sin alternancia de partidos ni grupos. La familia Rodríguez reemplazando a la anterior en todos los buenos negocios, incluyendo medios de comunicación, y las nuevas camarillas interpretando muy pronto las nuevas formas de impunidad acordes a una "democracia". El conocido ex jefe de la DEA en Paraguay Robert Ridler se mostró sumamente "comprensivo" ante la prensa internacional cuando fue consultado sobre el papel de Cambios Guaraní (uno de los detonantes del golpe, que contaba entre sus socios al célebre grupo Peirano-Facio) en el lavado de narcodólares, declarando que no podía asegurar que la "sospecha" sea fundada.
Las premisas estadounidenses respecto al narcotráfico podían causar tensiones incómodas. Las carpetas serían archivadas, pero no destruidas, pensando en cualquier eventualidad. El famoso libro "Conexión Latina" de Nathan Adams y los artículos de Jack Anderson en el Washington Post, que habían sido tan deliciosas en círculos opositores, perdieron de inmediato su interés y se esfumaron mágicamente de la memoria de los grandes combatientes por la libertad como Aldo Zucolillo, Humberto Rubín, Calé Galaverna o Carlitos Filizzola Pallarés. La misma complacencia devino para los nuevos "zares" de la comunicación, y las nuevas élites políticas y financieras. La resolución 862 del 25 de mayo de 1977 del IBR por la cual Humberto Rubín fue beneficiado con 2.000 hectáreas de tierra por Stroessner (contrariando expresas disposiciones del estatuto agrario, ley 864/63), pasó a convertirse en una "vil patraña" inventada por los roedores de los mármoles de la patria periodística. Un ataque parecido de amnesia había afectado a Aldo Zucolillo cuando en la mañana del 25 de marzo de 1988 logró reunirse con Robert Gelbard, subsecretario adjunto par Asuntos Interamericanos del Departamento de Estado norteamericano. Frustrado por el fracaso de su plan Zeta acusaría allí a los opositores de "vagos, necios y cobardes", de acuerdo al memorando. Omitió por supuesto delatar a sus amigos que traficaban drogas y ocupaban puestos claves en el aparato gubernamental, entre ellos al que había formado sociedad con él, para parir ABC color. También las tapas de ABC pidiendo la cabeza de los disidentes, las crónicas donde el diario se congratulaba de haber recibido al dictador "en su casa", o los editoriales defendiendo la represión genocida desatada en Argentina por Jorge Rafael Videla, irían a parar al freezer.
Es innegable que si algo no se puede negar a los "inclaudicables luchadores" contra Stroessner, es su extraordinario don de la ubicuidad. En dictadura mezclados con los represores, en democracia revueltos con las víctimas. Si no es cierta esta aseveración, que lo diga Leila Rachid, quien hasta logró colarse en la Comisión de Verdad y Justicia en una de sus múltiples excursiones recreativas por cuenta del estado, en aquella oportunidad por la tanguera, culta y lujuriosa capital del Plata. Y ello a pesar de haber trabajado por años bajo las directas órdenes de "Poncho Pyta", en pleno auge del operativo Cóndor, habiendo sobrevivido a los cancilleres Alberto Nogués, C.A. Saldívar y Rodney Elpidio Acevedo, ex representante de Stroessner ante el caudillo de España por la gracia de Dios Francisco Franco Bahamonde.
Digamos que no es un caso muy distante al de Humberto Rubín, que aceptó en 1977 el obsequio que le hizo Stroessner de dos mil hectáreas de tierra, en plena zona de conflicto entre represores y las Ligas Agrarias. O de Aldo Zucolillo, gran luchador por la libertad de expresión, que combatía por la democracia fustigando desde las páginas de ABC color la política a favor de los Derechos Humanos de la Administración Carter, defendiendo al gobierno de Jorge Rafael Videla, y entregando donativos en metálico a "La Técnica" que dirigía Campos Alum.
Ya decía Jacobo Timerman que se necesita a los mejores periodistas de la izquierda para hacer un buen periódico de derecha.
No se salvan de pertenecer a la especie Ultima Hora, Canal 9 SNT ni los medios de la red privada de comunicación, incluído el desaparecido diario Noticias.
EL DULCE NACIONALISMO Y EL ANTI-IMPERIALISMO SELECTIVO DE ABC (II)
Sin desmeritar a Brasil como imperio, considerando lo mal que la pasó el Paraguay hacia 1870 cuando aplicó la "confrontación directa" con el coloso sudamericano en una gigantomaquia digna de titanes contra olímpicos en la mitología griega, resulta contradictorio el nacionalismo y anti-imperialismo tan selectivo en ciertos zares de la prensa paraguaya. Especialmente si consideramos que la única vez que abrieron la boca para acusar al imperio norteamericano (que impuso en Paraguay la dictadura anticomunistade la que se presentan como víctimas), fue para criticar a Jimmy Carter por preocuparse del tema "Derechos Humanos".
Como enfrentados a la reputación inventada de luchadores por la democracia que se autoadjudican, se pueden citar los panegíricos que dedicaran, antes del giro en política exterior de sus amos de Washington, a grandes filántropos como Jorge Rafael Videla o el editorial defendiendo al dictador Augusto Pinochet detenido en Londres (ABC,8 de noviembre de 1998).
El dulce nacionalismo tampoco condice con la prosapia de Aldo Zucolillo, hijo de don Antonio Zucolillo Abbondante, quien vendiendo "abondante" azúcar a los bolivianos en plena guerra del Chaco no pudo haberle explicado a su vástago gran cosa sobre la rentabilidad del patriotismo. Sí concuerda, en contrapartida, con el hábito del dueño de ABC de intentar borrar su pasado vergonzante con itinerarios de ida y vuelta, y mentir con insistencia goebbeliana. En este empeño, hasta fue capaz de contratar a Christian Zimmerman para predicar desde ABC la receta del mago Martínez de Hoz, de cuya efectividad estaba a punto de convencernos cuando salieron a la luz sus aventuras de Bancopar y otras financieras.
Al margen de los hechos visibles al público, no me parece muy caballeroso por parte de la diplomacia norteamericana estar instrumentando a sus lacayos paraguayos para hacer llegar sus quejas al representante de Lula da Silva. En todo caso, James Cason podría ir hasta la sede brasileña y enrostrar directamente al embajador Valter Pecly su protesta por su ingerencia en lo que considera una neo-colonia del emperador al cual sirve.
Claro que en ese caso, se quedaría sin trabajo Ricardo Canese, y perderían espacio en la prensa los corifeos de las campañas del imperio norteamericano contra el MERCOSUR .

 

PARAGUAY: QUE TIENEN EN COMUN VIDELA, PINOCHET, STROESSNER, OVIEDO Y EL OBISPO?

VIVA VIDELA, PINOCHET, STROESSNER, OVIEDO Y EL OBISPO

(Luis Agüero Wagner)

Uno de los pocos periódicos que en el mundo logró hacerse de coraje para defender al ex dictador Augusto Pinochet cuando fue detenido en Londres el 16 de Octubre de 1998 fue el diario ABC Color de la capital paraguaya. Anunciando el infierno para todos, ABC acusaba a la comunidad internacional de hipócrita por permitir semejante afrenta con un paladín de la civilización occidental y cristiana.

En la defensa no sólo pesaban las afinidades ideológicas entre el general chileno y el propietario del medio, Aldo Zucolillo, un personaje conocido por haber prosperado empresarialmente al amparo del dictador Alfredo Stroessner, también había razones familiares. Un cuñado del dueño del rotativo, Conrado Pappalardo, hacía tiempo era conocido por haber participado en la trama de una de las más espectaculares acciones del Operativo Cóndor: el asesinato del ex canciller Orlando Letelier en Washington.

El cuñado tuvo a su cargo solicitar visas en la embajada norteamericana de Asunción para Townley y Fernández Larios, quienes activaron la bomba que el 21 de Septiembre de 1976 hizo volar en mil pedazos el automóvil en el que viajaban Letelier y su secretaria rumbo a la oficina en la rotonda Sheridan Circle, en el barrio de las embajadas de la capital estadounidense.

Lo que nunca se supo es cómo Pappalardo, quien había invocado a Vernon Walters para sus gestiones, eludió las investigaciones y juicios al respecto. Tal vez por sus altas funciones en la estructura del poder dictatorial y sus vínculos con la poderosa embajada norteamericana de Asunción, o quizás por la alta consideración en que tenían al dueño del diario en las altas esferas de la dictadura, con la que incluso colaboraba con donaciones de dinero para sostenimiento de sus centros de detención y tortura.

ABC color, en su momento tampoco le hizo asco al Proceso de Reorganización Nacional argentino y aplaudió desde sus páginas al mismo Jorge Rafael Videla cuando visitó el Paraguay en 1977. Coincidentemente con la visita, eran secuestrados en Asunción Dora Marta Landi y José Nell, luego desaparecidos en los famosos vuelos de la muerte, tras ser trasladados clandestinamente desde Asunción a la Argentina junto con tres detenidos uruguayos.

Empedernido propagandista de las políticas del imperio norteamericano, la única vez que Zucolillo criticó a las políticas norteamericanas fue cuando Jimmy Carter impulsó su campaña a favor de los derechos humanos, fastidiando a las dictaduras militares que asolaban Latinoamérica.

A otro ejemplar de parecida especie, el general retirado Lino Oviedo, Zucolillo apuntaló con devoción publicitándolo desde las páginas de ABC y ni siquiera renegó de su simpatía por él en sus horas más negras. Enceguecido por su fanatismo oviedista, llegó a tergiversar información con respecto al asesinato del vicepresidente Luis María Argaña, cuyo sonado homicidio se le atribuye. En notas fabulosas, ABC color llegó a inventar que el asesinado ya estaba muerto antes del magnicidio y todo fue un montaje preparado para perjudicar a Oviedo, con argumentaciones que parecían burlarse del coeficiente intelectual de sus lectores.

Mientras duró el romance de ABC color con Oviedo, Zucolillo, sus periodistas y su línea editorial fueron blanco de fulminantes críticas desde los sectores que hoy se amparan para promover políticamente al nuevo protegido del zar periodístico paraguayo, el obispo Fernando Lugo.

El nuevo espécimen en esta verdadera galería del terror, hoy candidato a la presidencia del Paraguay por la Alianza patriótica para el cambio, tiene por lo tanto varias interrogantes encima que responder. Una de las más acuciantes dudas que nos asaltan con respecto al respaldo que goza hoy por parte del ultraderechista diario ABC color es: ¿Qué tienen en común Stroessner, Videla, Pinochet, Oviedo y Fernando Lugo? LUIS AGUERO WAGNER

Amoríos de sotana y feminismo subsidiado

     
Escrito por Luis Agüero Wagner
07-03-2008 a las 15:22:55

Una mujer, la Residenta,  es una figura mitica del nacionalismo paraguayo que se invoca cuando se quiere exaltar la propia historia.  También es el símbolo de la unificación nacional, que al final de una guerra de exterminio conservó las tradiciones que permitieron sobrevivir y mantener unido lo que quedó de la nación.

Se trata de las mujeres que acompañaron al ejército paraguayo desempeñando múltiples tareas, hasta que las fuerzas que defendían el país fueron exterminadas en 1870, corolario de una guerra desatada contra el Paraguay por una coalición entre Argentina, Brasil y Uruguay que actuaron entonces en favor de intereses extranjeros a la región, fundamentalmente británicos.. Ellas fueron las granjeras que labraron la tierra con sus manos para abastecer las trincheras, enfermeras que curaron las heridas de los combatientes, soportando la agonía de los moribundos y el horror del degüello sin piedad, y hasta se convirtieron en soldados cuando fue necesario empuñar las armas, cayendo en el frente de batalla como si fueran oficiales del ejército nacional. 
También fueron esas mujeres las que en el periodo inmediato posterior al desarrollo bélico, asumieron la cabeza de sus hogares, y pasaron a constituirse en lo único que quedó en el país de poder y autoridad.  Quedaron en esas posiciones por ser viudas, con niños a criar, y con la enorme responsabilidad de hacer resucitar a una nación moral y materialmente desvastada
El episodio histórico de las Residentas es apenas una ratificación de que el Paraguay es un país que debe su misma  existencia a las mujeres, aunque  como en tantos otros parajes,  rara vez le sean reconocidos sus méritos.
Ya en el año 1907 la abogada y feminista paraguaya Serafina Dávalos decía "La idea de ver a la mujer ejecutando actos de ciudadanía es lo que más resistencia ha encontrado siempre entre los impugnadores de los derechos feministas... votar una mujer por tal o cual candidato al Congreso, por ejemplo, es el acabóse, como si se tratase de algo muy superior y misterioso que sólo el alma del varón puede percibir...".
Hoy grupos sociales retardatarios disfrazados de progresistas  y los fantasmas de la misoginia que se han soltado a la pelea en la arena política,  pretenden descalificar y excluir a la histórica candidatura de una mujer con posibilidades, por primera vez, de acceder  a la posición política más preponderante de la vida nacional.
Se trata de las falsas organizaciones civiles agrupadas en torno a la candidatura del candidato de la cofradía  católica, de la prensa ultraderechista paraguaya y del embajador norteamericano James Cason, el obispo Fernando Lugo, presentado con ficticias credenciales de exponente de la teología de la liberación -ámbito en el que se le desconoce-, y a quien sus publicistas le inventaron el mote de “obispo de los pobres”, aunque en realidad hoy sólo aparezca en compañía de burgueses enriquecidos por la única vía posible en Paraguay; la de la corrupción política y el tráfico de influencias.
La misma candidatura de Dios ha sido inducida por los medios de comunicación subsidiados por la National Endowment for Democracy, y por partidos regados por los dólares de IAF y USAID por intermedio de supuestas donaciones a organizaciones no gubernamentales, además de supuestas organizaciones civiles que en realidad responden a sus financistas de la embajada norteamericana, como en los buenos tiempos en que la CIA y el Vaticano se unían para combatir a los contras de Nicaragua y se blanqueaba dinero de organizaciones criminales como el narcotráfico depositándolo en cuentas del banco Ambrosiano.
Entre estas supuestas organizaciones civiles se encuentran las feministas de convicciones subsidiadas por USAID como las Mujeres Políticas en Red, Parlamento Mujer, Red de Mujeres Políticas, Red de Mujeres Munícipes del Paraguay (RMMP), Coordinadora Interpartidaria de Mujeres del Paraguay (CIMPAR),), Mujeres Políticas por la Democracia y el Desarrollo (MUPODER), Conamuri y otros grupos, a quienes no les interesa aglutinarse en torno a un personaje surgido en las carpas de sus archienemigos católicos si ello implica anotarse en las ventanillas de cobro habilitadas por el imperio.
No les disuade de su posición ni siquiera el hecho de que al frente del cotarro vaticano se encuentre el ex militante de las juventudes hitlerianas Joseph Ratzinger, el mismo que en todos sus escritos ha satanizado al feminismo, criminalizado y estigmatizado a las mujeres que aún por causas ineludibles se han visto en la necesidad de abortar, que le ha dicho "no" a la ordenación sacerdotal de la fémina, insistiendo en que es algo "exclusivamente reservado a los hombres”, y que ha responsabilizado al pensamiento feminista no sólo de intentar destruir la familia sino de introducirnos a una “antropología de una confusión deletérea”, en choque con la “antropología bíblica”.
En los tiempos actuales, según el artículo 48 de la Constitución Apostólica sobre la Curia Romana “Pastor Bonus”, promulgada por Juan Pablo II el 28 de junio de 1988, “la tarea propia de la Congregación para la Doctrina de la Fe es promover y tutelar la doctrina de la fe y la moral en todo el mundo católico.  Por esta razón, todo aquello que de alguna manera toca este tema, cae bajo su competencia”.
Sin embargo, estos loables fines inquisitoriales no se han desprovisto de la visión misógina de la Santa Inquisición, dado que no consideran que la relación familiar bi-parental esté en peligro por causa de la evolución cultural, las migraciones, las guerras, la pobreza, la explotación sexual y la violencia que aqueja a las mujeres, el abandono y abuso que sufren.  El verdadero peligro que se cierne sobre la doctrina de la fe y la moral del mundo católico es el diabólico pensamiento feminista.
No es muy difícil entender esta falta de comprensión a los asuntos humanos en una institución que por intermedio de su Sagrada Congregación de la Romana y Universal Inquisición, fundada por Pablo III en 1542,  envió a decenas de miles de mujeres a la hoguera tras sumarísimos juicios por profesar la ideología brujeril.  Más difícil es, en realidad,  comprender el amorío entre feminismo y sotana que viene determinando virulentos ataques y críticas forzadas a  la campaña electoral de la candidata  Blanca Ovelar en Paraguay desde la tribuna del propio género.
Antiguamente se acusaba a las brujas de renegar de Cristo y los sacramentos realizando un pacto con el demonio, en cuyo honor realizaban ritos diabólicos parodiando la Santa Misa y los oficios de la Iglesia, adorando a Satanás, príncipe de las tinieblas, al cual ofrecían su alma a cambio que le diese poderes sobrenaturales.  Hoy nuestras modernas brujas vernáculas también han realizado un pacto, aunque no con Lucifer, sino con el embajador James Cason al que le han vendido sus convicciones, y parodiando los ritos feministas han ofrecido su alma a George W. Bush para recibir los poderes de la chequera imperialista.
Como se podrá deducir, todo es posible en este delirante proceso electoral paraguayo, donde una atribulada mujer es abandonada por las organizaciones que dicen ver la sociedad desde una perspectiva de género, y las presuntas feministas se arrojan a los brazos de quienes encarnan los más sagrados  símbolos de la misoginia y el machismo como las botas militares, la cruz de la religión católica y la Biblia. 
Evidentemente, este contradictorio comportamiento solo constituye una señal de los tiempos que discurren, entre amoríos de sotana y feminismo subsidiado.

Luis Agüero Wagner

 

 

"QUE ELLOS VENGAN YA"

Asi se denomina la contra campaña realizada por un grupo de activos Colorados, para contrarrestar lo que ellos denominan como una infamia, ya que el reducido numero de paraguayos que estan fomentando el movimiento "Que no vengan ellos", desde New York,  no representan a nadie y mucho menos a la comunidad paraguaya, del cual alardean en los periodicos, y en este caso, Ultima Hora, periodico...que abierta y anti eticamente, mantuvo una postura "Anti" Nicanor y Blanca Ovelar, para apoyar descarada y arbitrariamente al sector Castiglionista, en una falta de etica periodistica, muy consabida en nuestro pais y por los entendidos del tema. 

"Los Colorados de New York vamos a recibir a Blanca Ovelar- Santacruz y al mentor de ellos, a Nicanor Duarte Frutos, con los brazos abiertos" dijeron en un comunicado enviado a la Revista Arsenio Erico."Estamos en Democracia y estos compatriotas pueden manifestarse libremente. Pero eso no significa que tengan usar y utilizar el nombre de la comunidad paraguaya de New York, cuando no representan a nadie y ni siquiera a una institución y mucho menos a un partido politico. Solo lo hacen para llamar la atención. Los Colorados somo mayoria en Paraguay y aca. A nuestros lideres lo vamos a recibir como les corresponde". Se manifestaron a nuestra hoja, este grupo de compatriotas.

A continuación transcribimos parte del comunicado enviado a Ultima Hora y que no ha visto la luz, lo que demuestra una ves más las manipulaciones de los mensajes de parte de estos seudos empresarios periodisticos. 

"Mi nombre es Daisy Medina, soy Presidenta de la comision de Damas de la ANR de NY.Somos un grupo importante de COLORADOS trabajando por la unidad de nuestro partido en New York, apoyando a nuestra  candidata Blanca Ovelar.Nuestro proposito es desmentir la representatividad de estas personas que enviaron el video " Que no vengan ellos", porque no son un grupo que representen a ningun partido politico, ni ninguna institucion que pueda nominar a la comunidad paraguaya.No estamos en desacuerdo en que se manifiesten a opinar libremente pero no en nombre de la comunidad paraguaya en NY. Aca igual que en Paraguay, los colorados somos mayoria y estaremos unidos para apoyarnos como siempre. Por lo cual afirmamos que no existe tal rechazo hacia la figura presidenciable de la Sra. Blanca Ovelar. Le damos nuestro apoyo incondicional.

Estas personas no pueden hablar en nuestro nombre, el  de los colorados que siempre les daremos la bienvenida a nuestros representantes de Paraguay:  QUE VENGAN  ELLOS  YA  !!!!"

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