Revista Arsenio Erico

Centro Paraguayo de New York

 

Mejor financiación estatal a la política

Actividades Mayo 28th, 2008

 

 

Plantea el director ejecutivo del Cidsep respecto al uso del dinero público

Gustavo Bécker El Grupo Impulsor para la Regulación del Financiamiento Político está llamado a liderar la campaña de mayor conciencia ciudadana respecto el origen y uso del dinero de las campañas políticas, afirma el doctor Gustavo Becker, director ejecutivo del Centro Interdisciplinario de Derecho Social y Economía Política (CIDSEP), de la Universidad Católica. Y en esa cruzada señala que las nuevas organizaciones deben sumar protagonismo por las promesas de innovar y transparentar la política, además de referirse al uso que debe hacerse de los fondos públicos para las agrupaciones.

-Para las recientes elecciones el debate sobre origen del dinero de las campañas asomó tímidamente. ¿Qué deben hacer el Grupo Impulsor y otras organizaciones para que el tema forme parte de la agenda de cada convocatoria electoral?

-Creo que el Grupo Impulsor es fundamental, porque es el que tiene una representación suficiente de la sociedad civil organizada para tratar que esto, efectivamente, se instale como tema de la agenda política del país.
La cuestión del financiamiento de la política se convirtió en un tema clave en el mundo entero y en particular en nuestra región. No solamente tenemos problemas al respecto en Paraguay, recordemos el caso del maletín venezolano en Argentina o los reiterados escándalos en el Brasil, donde el dinero para la política nunca estuvo lo suficientemente aclarado y tampoco muy bien utilizado.
En primer lugar, creo que el Grupo Impulsor debería reforzar la campaña de toma de conciencia en la ciudadanía y ganar, sobre todo, alianzas estratégicas con sectores importantes de los propios partidos, sobre todo de las organizaciones políticas más noveles, que afirman estar sinceramente interesadas en hacer una política diferente y transparentar la política.
Creo que inclusive el debate sobre si el Estado tiene o no que financiar por lo menos una parte del funcionamiento de las organizaciones políticas del país, casi como que está fuera del tema. Sí hay un gran acuerdo, me da la impresión, un mayoritario acuerdo sobre que el Estado sí tiene que aportar a las organizaciones políticas, pero la condición, en contrapartida, es que éstas cumplan con el trabajo que tienen que hacer y de una manera transparente. Un tema fundamental que tiene que ver con esto es que el uso de esos dineros públicos apunte a una cuestión clave, que ya está previsto en el propio marco constitucional, que es el que los partidos tienen el compromiso de capacitar, formar políticamente a los ciudadanos.

-¿Tu postura es que el Estado tenga una participación gravitante, mayor para financiar a los partidos políticos?

-Yo no diría que haya más, sino una mejor financiación del Estado. En primer lugar, que esté supeditada a un plan de uso del dinero público - que se puede incluso establecer por cuotas o porcentajes - que tendría que estar sujeto a determinadas condiciones. Por ejemplo, cuanto menos en un porcentaje significativo, yo diría no menor del 30 o 40 por ciento, se destine ese dinero a la formación política de los ciudadanos, pero no solamente que esto figure en los papeles sino que exista una posibilidad efectiva de control del uso de éstos dineros, por una parte; y en segundo lugar, que en caso de que no se aplique así como se previó existan las sanciones para los responsables del mal uso o del desvío de éstos fondos. Ahí es donde tenemos muchos déficit y en lo personal tengo diferencia con muchos amigos .

-El anteproyecto del Grupo Impulsor plantea que a través del Estado se adquieran espacios en los medios masivos de comunicación para la propaganda electoral. ¿Estás de acuerdo con éste régimen o preferís que cada partido compre esos espacios?

-En el caso de Brasil, por ejemplo, creo que el sistema funciona bastante bien y responde a un principio constitucional que establece la igualdad , de lo contrario las organizaciones mayores tienen ventajas inmensas con relación a las organizaciones de menor porte, electoralmente hablando, o las organizaciones nuevas que van surgiendo. Y ese sería un mecanismo compensatorio, de alguna manera, creo yo muy importante para asegurar esta igualdad de oportunidades, también en términos políticos y electorales en su caso. Ahora, posiblemente no sea ese el único mecanismo; eso podría ser una parte significativa, pero de un espectro más amplio de modalidades de contribución para la actividad política de los partidos.

-De llegar a implementarse ésta modalidad, sin dudas se impondrá la creatividad en cada campaña.

-Sin ninguna duda, y eso lo ven quienes tienen ocasión de seguir por los medios las campañas en Brasil. De una enorme creatividad, no exenta sin embargo de algún tipo de abuso también porque hemos visto candidatos que se han presentado desnudos inclusive para decir “no tengo nada que ocultar”. Creo que son extremos, si se quiere jocosos, pero no deberíamos llegar a ésta clase de situaciones.

-De acuerdo a la conformación del próximo Congreso, ¿es factible la sanción del proyecto de ley de regulación del financiamiento político?

-Creo que éstos temas son un desafío para el nuevo Gobierno, en el sentido de que todos los partidos, todas las organizaciones políticas que han participado activamente de éste proceso electoral, mas allá de los resultados electorales - con esto quiero decir aquellos que no estarán desde el 1 de julio representados en el Congreso - sí van a tener una fuerza política dentro de la Alianza. Creo que es un desafío por la importancia, un desafío a la sinceridad que han venido anunciando todo éste tiempo.
Uno de los puntos más criticados ha sido, y con razón, el tema de la falta de transparencia en el manejo del dinero dentro de la política en el país. Se ha acusado siempre al sector saliente de ese mal manejo, mal uso y hasta abuso, así como de la oscuridad del origen de éstos recursos. Bueno, si vamos a cumplir el compromiso electoral que se ha hecho desde la Alianza a la ciudadanía, sin ninguna duda el tema de una legislación rigurosa sobre el financiamiento de la actividad política en Paraguay debería estar figurando probablemente en lo más alto de las prioridades del nuevo Gobierno.

Nota del entrevistado: por alguna razón se omitió algo que sigue luego de esta frase. Más completa, la frase dice: “… diferencia con algunos amigos de la Justicia Electoral, porque yo sostengo que ya existe suficiente base legal en Paraguay para que ellos se ocupen efectivamente de esos controles, y que en este aspecto no hace falta otra ley especial ni nada parecido. A lo sumo, bastaría que ellos mismos dicten una reglamentación más específica y nada más”.

 

 

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